Cocina con corazón » Aperitivos

Por Mayte Rodríguez

Posts en la categoría 'Aperitivos'

18 de mayo de 2017

Rellenos: la sorpresa está en el interior

 

En cocina me gusta jugar con “el factor sorpresa”, quizás por eso me gustan tanto las preparaciones rellenas. La parte externa nos atrae, pero el ingrediente estrella, ése que sorprende, hay que imaginarlo dentro. En ocasiones son rellenos encerrados y en otros, como estos pastelitos, está a la vista y supone un contraste muy atractivo.

Es claro el ejemplo del coulant de chocolate. Ese aspecto exterior compacto y ese interior líquido y caliente, deshaciéndose en nuestra boca… huuummmm, qué rico… creo que más adelante haremos una receta de coulant de chocolate, ¿qué os parece?

En casa me gusta jugar con las empanadillas, de una sola vez suelo hacer las clásicas de atún y aceitunas, otras de morcilla con piñones, de espinacas rehogadas, merluza desmigada con trocitos de pimiento de piquillo…. E incluso de nocilla… Una cena divertida en la que te la juegas con cada elección que haces de la bandeja.

Hoy vamos a preparar unos pastelitos de queso de cabra con un corazón contrastado, no sólo por su color sino también por el sabor y la textura. Para prepararlos utilizamos unos moldes pequeños de silicona.

Estos moldes resultan muy prácticos, se desmoldan de forma muy sencilla, pueden lavarse directamente en el lavavajillas, puedes usarlos tanto en el horno como el microondas. Pero nunca se deben de poner en contacto directo con el calor de la vitrocerámica y cuando desmoldes nunca utilices cuchillos ni puntas afiladas, porque se rompen más fácilmente que los moldes convencionales.

Pastelitos de queso de cabra con mermelada de pimiento

Ingredientes:

  • 150 g de queso fresco de cabra
  • 3 dl de leche
  • 1 sobre de cuajada en polvo
  • 150 g de pimiento rojo
  • 80 g de azúcar
  • 2 cucharadas de vinagre blanco
  • 0,5 dl de agua
  • Tomillo fresco

Preparación:

1. En primer lugar diluimos la cuajada en polvo en un poco de leche fría.

Ponemos un cazo al fuego con el resto de leche y el queso de cabra cortado en trozos. Mantenemos a fuego lento hasta que el queso se disuelva. Añade la leche con la cuajada disuelta y removemos hasta que vuelva a hervir. Rellenar con la mezcla unos moldes de silicona y poner en el frigorífico al menos 60 minutos hasta que cuaje la mezcla.

2. Mientras se solidifican los flanes de queso, vamos preparando la mermelada de pimiento, para ello limpia y corta el pimiento rojo en trozos. Los ponemos en un cazo al fuego con el azúcar, el vinagre y el agua. Mantenemos a fuego medio bajo durante 30 minutos hasta que se consuma el agua.

3. Retiramos el cazo del fuego y pasamos su contenido por la batidora.

Desmoldamos los pastelitos de queso. Montamos el plato rellenando el centro del queso con la mermelada. Adornamos con tomillo.

Hasta la semana que viene.

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11 de mayo de 2017

Marchando una de tapas

 

El tamaño no importa. O por lo menos para las tapas. Porque comer pequeñas raciones de comiditas ricas, ricas es un placer inconmensurable.

He comido tapas deliciosas en muchos sitios, pero confieso que pensando en tapas el primer destino que se me ocurre es San Sebastián. Es un auténtico placer para el paladar llegar a uno de esos bares o restaurantes y encontrarte con una barra plagada de delicatessen. “Un pincho de estos, otro de aquellos y un txakoli” (ahí ya me han ganado de por vida los amigos guipuzcoanos).

Pero no es, ni con mucho el único destino para comer tapas y descubrir sabores. Porque una de las características de las tapas es su capacidad de sorprender, aunque hay combinaciones clásicas como la ventresca y el pimiento de piquillo sobre pan, las tapas sorprenden por su mezcla de sabores y combinaciones bien ajustadas.

Buñuelos de mejillones con salsa picante

Os propongo una tapa sencilla, pero muy rica cuyo ingrediente principal son los humildes mejillones: ricos en proteínas de alto valor biológico y pobres en calorías, también son destacables por su aporte en yodo, hierro, calcio y ácido fólico –cuyo aporte es especialmente importante para embarazadas-.

En este caso preparamos con ellos buñuelos, por lo que la capa crujiente esconde un corazón muy tierno aderezado de una salsa picantona, muy recomendable para la hora del aperitivo.

Ingredientes:

  • 500 g de mejillones frescos
  • 100 g de harina de trigo
  • 1,5 dl de cerveza rubia
  • Aceite de oliva, sal

Para la salsa:

  • 1 cebolla
  • ½ pimiento verde
  • 2 tomates
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 rebanada de pan
  • 2 cucharaditas de salsa sriracha
  • Aceite de oliva, sal.

Preparación:

1. Lavamos y quitamos las barbas de las conchas de los mejillones. Los colocamos en una cazuela con un poco de agua, tapamos y los dejamos en el fuego hasta que se abran. Entonces retiramos los mejillones de las conchas y reservamos. En un bol mezclamos la cerveza bien fría, una pizca de sal y la harina. Revuélvelo con las varillas hasta que no queden grumos.

2. Preparamos la salsa: pela y pica la cebolla. Lava y haz cuadritos los tomates y el pimiento. Corta el pan en daditos. En una sartén al fuego con aceite de oliva dejamos pochar las verduritas con un poco de aceite de oliva. En otra sartén fríe el pan cortado en daditos. Cuando las verduras estén listas, añade sal, el azúcar y la sriracha. Pon en el vaso de la batidora las verduras y el pan y tritúralo.

(La salsa sriracha se utiliza en platos tailandeses, se prepara con una bae de chile, vinagre, ajo…), si no la encuentras, puedes sustituirla por otra salsa picante).

3. En un cazo al fuego ponemos 1 dl de aceite de oliva y mientras se calienta, vamos pasando los mejillones por la mezcla de cerveza y harina, se cubren bien y se fríen hasta que queden doraditos. Dejar sobre papel absorbente.

Sirve los mejillones calentitos con la salsa. Acompaña de tu bebida favorita y ¡que disfrutes del aperitivo!

¡Hasta la semana que viene!

 

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23 de marzo de 2017

Magdalenas con truco

 

En cocina no todo es lo que parece. Y ése es uno de los placeres de cocinar, y de comer, el mantener la capacidad de sorprenderse y disfrutar con sabores y combinaciones nuevas.

Los desayunos y meriendas más originales

Pocos pueden resistirse a unas magdalenas esponjosas, unas cookies crujientes o un mug recién horneado… Pero se puede introducir en ellos un ingrediente original: aceitunas.

Quizás, al principio, te resulte chocante, pero si lo piensas, el aceite de oliva está presente en tostadas, bizcochos y repostería con un resultado estupendo, entonces, ¿por qué no probar con las aceitunas?

Las diferentes variedades de aceitunas: Manzanilla, Carrasqueña, Gordal, Hojiblanca o Cacereña tienen algo en común: engloban los sabores básicos: dulce, salado, amargo y ácido. Esta curiosa característica hace que sean muy versátiles, y que las aceitunas puedan participar no sólo en la hora del aperitivo o de preparaciones saladas.

Como desde pequeña he sido muy dada a probar combinaciones nuevas y recetas distintas, mi madre me apoda “catacaldos”, así que para hacer honor al mote, hoy te propongo dos posibilidades para hacer magdalenas sorprendentes, ¿te atreves a probar?

Magdalenas con aceitunas negras

Ingredientes:

  • Aceitunas negras Hojiblanca
  • 100 g de harina de repostería
  • 5 g de levadura
  • 100 g de azúcar
  • 100 ml de aceite de oliva
  • 35 ml de leche
  • 2 huevos

Preparación:

1.- Precalienta el horno a 200 ºC. Bate los huevos con el azúcar, añade la leche y el aceite y bate todo con unas varillas. Incorpora poco a poco la harina con la levadura y mezcla hasta que quede una mezcla homogénea.

2.- Corta las aceitunas e introdúcelas en el microondas hasta que queden deshidratadas, verás que quedan secas, entonces, añádelas a la masa.

3.- Reparte la masa entre las cápsulas de papel, hornea durante 20 minutos a 200 ºC.

Pruébalas y cuéntame, ¿son dulces o saladas?

Magdalenas saladas de espinacas y queso

Ingredientes:

  • 300 g de harina de trigo
  • 1 cucharadita de levadura en polvo
  • 250 g de espinacas congeladas
  • 100 g de queso feta
  • 200 g de queso crema
  • 2,5 dl de leche
  • 1 dl de aceite de oliva
  • 3 huevos
  • 2 cucharaditas de azúcar
  • 1 cucharadita de sal, perejil

Preparación:

1.- Precalienta el horno a 180 ºC. Descongela las espinacas y escúrrelas en un colador. Corta el queso feta en dados pequeños.

2.- En un bol mezcla la harina, la leche, los huevos, el aceite, el azúcar, la levadura y la sal con ayuda de un batidor eléctrico, hasta que quede una mezcla homogénea, sin grumos. Añade las espinacas troceadas y el queso feta, incorpóralos con una cuchara de madera.

3.- Rellena 12 moldes para magdalenas (antes úntalos con aceite de oliva) con la mezcla. Hornéalas durante 20 minutos. Mientras tanto, bate el queso crema con el perejil picado. Cuando las magdalenas estén listas, mete el queso en una manga pastelera y decóralas con él.

Espero que las disfrutes mucho, ¡Feliz Semana!

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