Cocina con corazón » Isabel Abad

Por Mayte Rodríguez

Posts en la categoría 'Isabel Abad'

23 de junio de 2014

Helado de aceite: postre o tropezón original de una sopa fría

Helado-de-aceite-06

No es que el aceite de oliva esté de moda, es que es nuestro tesoro y como tal los productores quieren que lo disfrutemos en todas la cocinas de aquí a Madasgarcar. Ese es el objetivo de una novedosa iniciativa denominada Experiencia de los Aceites de Oliva, continuación de la Ruta de los Aromas y Sabores para que todos conozcamosa fondo nuestras maravillosas aceitunas u olivas arbequina, cornicabra, hijoblanca y picual, así como sus maridajes.

Helado-de-aceite-02Si vives en Barcelona, Bilbao, Madrid, Sevilla, Valencia y Zaragoza y por casualidad recalas en uno de los restaurantes adheridos a la experiencia, no dudes en solicitar una cata de aceites y que los profesionales debidamente formados te expliquen qué, cómo, cuándo, dónde y por qué del aceite de oliva.

Para no desentonar en Cocina con Corazón, os traigo es un original helado de aceite de oliva (con posible maridaje con albahaca), que podéis endulzar a vuestro gusto para utilizarlo como postre refrescante o acompañamiento de gazpacho, ajoblanco o cualquier otra sopa fría.

HELADO DE ACEITE DE OLIVA VIRGEN EXTRA (Y ALBAHACA)

  • 6 yemas de huevo
  • 220 gr. de azúcar
  • 5 gr. de harina
  • 500 ml. de leche
  • 100 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 ramillete de albahaca fresca de 50 gr. (opcional)

Helado-de-aceite-03

Pon leche a calentar en un cazo antiadherente o en uno normal mojado previamente con agua para evitar que se agarre y coja sabor. En un bol aparte, blanquea con una varilla las yemas con el azúcar y la harina.

Cuando la leche rompa a hervir, retírala del fuego e incorpora sólo un cazo a la mezcla de los huevos removiendo con la varilla. De esta forma equipararemos las temperaturas y evitaremos que las yemas se cuajen si echamos toda la leche caliente de un golpe. Ve añadiendo poco a poco el resto de la leche mientras remueves.

Devuelve todo a la cazuela y deja cocer a fuego lento y removiendo hasta que la crema espese, pero sin que llegue a hervir, al estilo de una crema inglesa que nape la cuchara (cuando la sumerges, se queda manchada y la crema no se escurre).

Cuando esté en su punto de espesor, retira el cazo del fuego y deja enfriar removiendo de vez en cuando. Si optas por la albahaca, cuyo sabor finalmente predominará sobre el aceite, utiliza una batidora a velocidad alta para triturar las hojas lavadas.

Helado-de-aceite-04A continuación, emulsiona la crema con el aceite incorporando éste en un hilillo como si estuvieras haciendo una mayonesa.

Pasa la crema a una heladora o sorbetera para congelar hasta que tenga el punto adecuado (unas tres horas). Si no tienes heladora, congela en un túper de plástico o en un recipiente metálico y, cuando esté casi congelado por completo, lo vuelves a batir para eliminar el hielo y lo regresas al congelador para que coja cremosidad hasta que lo consumas.

Puedes servir el helado como postre o sorprender a tus comensales con un contraste de sabores depositando una quenelle (forma de croqueta) en un tazón de gazpacho o de ajoblanco bien fríos.

Si quieres potenciar más el sabor del aceite en el helado, añade un tercio de la cantidad más, reduce a la mitad el azúcar y prescinde de la albahaca picada, en cuyo caso podrías darle un toque de dulzor con miel de, por ejemplo, romero.

Otra idea es servirlo un poco menos dulce junto con, se me ocurre, una cama de canónigos y láminas de queso de cabra curado.

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16 de junio de 2014

Rissotto de alcachofas malditas de Masterchef

Rissotto-de-alchafofas01

Como ya conocéis mi debilidad por las alcachofas y también os descubro mi pasión por el arroz, hoy he decidido traer a Cocina con Corazón una receta muy fácil pero que requiere el mimo y la paciencia que el rissotto necesita para que nos quede cremoso y con el mejor sabor posible de los ingredientes que vamos a utilizar.

masterchef - CristobalEsta entrada servirá además de homenaje a Cristóbal Masterchef, que a buen seguro se va a acordar toda la vida de Maribel y de sus famosas recetas de esta verdura pariente del cardo borriquero.

Creo que el jurado esta vez fue muy magnánimo encargando a los concursantes  para la prueba de eliminación tres elaboraciones básicas de alcachofas aprovechando la visita de la participante de la primera edición y, además, colaboradora gastronómica de Diez Minutos.

La verdad es que todos se complicaron la vida para unos resultados penosos (los de Milagrosa fueron los únicos pasables por su sencillez, que era lo que se pedía) y el peor parado fue  Cristóbal, que rizó tanto el rizo para impresionar que le costó más el guiso que el pollo (en esta ocasión, la alcachofa) y no llegó a tiempo de presentar las chips, amén del maltrato que propinó a la crema y a la pieza rellena de foie.

alcachofas-masterchefY aprovechando que no estamos para ir tirando, también os dejo una receta súper exprés para que aprovechemos los tallos de las alcachofas, que yo, como Maribel, siempre uso, esta vez para una cremita.

RISSOTTO DE ALCACHOFAS

  • 1.100 ml. de caldo de pollo
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 chalota grande o 2 pequeñas
  • 12 alcachofas
  • 300 gr. de arroz de arborio
  • 100 ml. de vino blanco seco
  • 50 gr. de queso parmesano rallado


Pon a calentar a fuego lento en una cacerola el caldo. Cuando rompa a hervir. Apaga el fuego y tapa el recipiente para que mantenga el calor.

Retira las hojas duras de las alcachofas hasta llegar al corazón y corta la superficie. Rocíalas con un poco de zumo de limón para que no se te oscurezcan las primeras mientras vas preparando las siguientes. Acábalas en mitades o cuartos.

En otra cacerola, pon a derretir a fuego medio-alto una de las dos cucharadas de mantequilla junto con el aceite. Agrega la cebolleta muy picadita y saltea hasta sin que llegue a dorarse. Echa las alcachofas y salpimenta ligeramente el conjunto.

Tapa la cacerola y cocina, revolviendo con frecuencia, durante  aproximadamente unos 8 minutos, hasta que las alcachofas empiecen a dorarse. Agrega el arroz y mézclalo durante 2 minutos para que todo reciba aceite. Añade el vino y remueve con una cuchara de palo hasta que el arroz lo absorba (1 minuto más o menos).

Rissotto-de-alchafofas02Suma taza y media de caldo caliente y remueve suavemente hasta que se absorba (unos 5 minutos). Añade media taza de caldo cada vez conforme el arroz lo vaya necesitando y sigue removiéndolo suavemente para que suelte el almidón.. Continúa con la operación durante más o menos 20 minutos o hasta que el grano quede al dente (o a tu gusto) y la mezcla esté cremosa

Retira del fuego, espolvorea el queso el queso parmesano  y suma la otra cucharada de mantequilla. Mezcla bien, rectifica de sal y pimienta, y sirve. Para añadirle un toque fresco, puedes añadir unas hojas de menta picadita por encima, cebollino o romero.

Si estás utilizando alcachofas frescas, no tires los tallos y aprovéchalos para hacer una crema rápida con 3 cucharadas soperas de cebolla picada y 1/4 diente de ajo picado: pochas la cebolla, sofríes minuto el ajo, salteas los rabos 2 minutos,  trituras todo con un poco de caldo, cuelas, añades 50 gr. de queso crema y vuelves a mezclar con la túrmix y más caldo.

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27 de septiembre de 2012

Pastas finas de té para una tarde de domingo y una despedida

El blog ”Cocina con corazón” cambia de autor. Isabel Abad emprende nuevos caminos. Hoy nos despedimos de ella. Durante este tiempo nos ha regalado tantas recetas con corazón que aquí seguirán con nosotros, para que puedas recuperarlas siempre que quieras. Si quieres buscar alguna de esas recetas suyas que te conquistaron, puedes encontrarlas en posts anteriores aunque ya bajo el nuevo diseño, el de nuestro nuevo bloguero, Juan Pedro Burgueño, que a partir de ahora toma las riendas de nuestra ”Cocina con corazón”.

Sí, ya sé que engordan pero un capricho de vez en cuando no está mal y más si se sorprende a amigos y familiares. Yo a veces las hago a modo de obsequio y siempre gustan. No son muy difíciles de hacer aunque como todo en la cocina requiere de paciencia y mimo.

Son deliciosas y salen bastante más baratas que si las compramos en la pastelería, con el valor añadido de haberlas hecho “con nuestras manitas”.

Y además quería ofreceros esta sencilla y rica receta a modo de despedida ya que ésta será mi última entrada del blog. Quisiera agradeceros a todos vuestros cariñosos comentarios y seguimiento y desear que un futuro próximo nos sigamos encontrando y gozando en el ciberespacio a través de un mundo tan fascinante como el de la gastronomía.

Espero haber conseguido estimular la curiosidad de los que no cocinábais y a los que ya lo hacías haberos aportado un poquito más de luz y color en vuestras elaboraciones. Me gustaría también agradecer a la revista Diez Minutos el haberme facilitado este contacto con todos vosotros haciendo lo que más me gusta: escribir y cocinar.

Ahora ha llegado el momento de soltar la mano y dar un pasito adelante, trabajando para mi propio blog y página web, desde donde seguiré ofreciendo mis modestos conocimientos sobre gastronomía y viajes. Gracias a todos.

Y sin más paso a daros la fórmula:

Con esta cantidad de ingredientes salen bastantes pastas dependiendo del tamaño de la boquilla de la manga pastelera y de cuánto de grandes las hagáis.

INGREDIENTES

  • 250 gr. De mantequilla (pomada)
  • 125 gr. Azúcar
  • 130 gr. Nata
  • 325 gr. Harina floja
  • Una pizca de sal
  • Ralladura de naranja (aromas)
  • 50-60 grs de huevo  (viene a ser un huevo tamaño mediano)
  • 70 gr. Leche

ELABORACION

Los dos últimos ingredientes se pueden sustituir por la misma cantidad de nata como explico más abajo.

A la mantequilla empomada (que esté blandita como una crema) le añadiremos el azúcar, los aromas y el punto de sal. Después el huevo y la leche (o en su defecto la misma cantidad de nata) y todo el tiempo seguiremos batiendo con unas varillas.

Incorporar harina de golpe y mezclar muy despacio y con suavidad ayudándonos de una lengua.

Meted la masa en una manga pastelera con boquilla rizada y dibujad las pastas en una placa de horno con papel siliconado o bien la bandeja untada de mantequilla.

Meted al horno precalentado a 170ºC  unos 8-10 minutos.

¡Y a disfrutar!

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