Cocina con corazón

8 de septiembre de 2014

Allá va la despedida…

Polos-de-sandía

Hace unos días inauguré con vosotros desde este blog el curso escolar, cuyo inicio suele coincidir con numerosas novedades en nuestra vida diaria. Una de ellas en la mía es que hoy completo el capítulo que ha llevado mi nombre en Cocina con Corazón tres semanas antes del que habría sido mi segundo aniversario el 1 de octubre.

Recuerdo con cariño  mi debut ante vosotr@s con aquel post titulado ‘Contigo, pan y cebolla’, que comenzaba con una infantililusionada reflexión: “Me siento como un niño en su primer día de cole y con zapatos nuevos…”.

Juan Pedro y la tarta de cebollaHoy, después de 187 entradas y sus correspondientes días de dos cursos gastronómicos, aquel colegial asiste a su último día de escuela excitado por el futuro y emocionado por el reciente pasado que deja atrás. Mientras escribe estas líneas ya nota el vacío de esas personas que le esperaban cada lunes y jueves para planear juntos un desayuno, una comida, una merienda, una cena, un postre y una historia que, por muy personal que fuera, siempre compartía protagonistas, siempre encontraba adeptos.

Son quienes han venido a este blog en más de 850.000 ocasiones durante estos dos años, de las que en casi ¡400.000! buscaron la deliciosa y auténtica receta de mi madre, la abuela Conchi, de albóndigas caseras en salsa.

Números que dicen mucho (un  media de casi 1.100 visitas al día) pero que no cambio por lo único que me importa en este mundo, las PERSONAS: mi familia, mis amig@s, mis lector@s, l@s chefs que he conocido gracias a Cocina con Corazón… Repito: las personas. Sin ellas, no hay nada, ni cocina ni gaitas ni la siguiente jota:

“Allá va la despedida,
la que echamos los briqueros
con un porrón de pijacha
y un asado de cordero”.

El último refresco del verano, mi última entrada de este blog, mi último postre con una sandía bien gorda y dulce… Y un secreto: mira qué he gozado estos dos años.

POLOS DE SANDÍA

  • 1/2 sandía grande en cubos
  • 50 gr. de azúcar
  • 180 ml. de vodka o burbon (cóctel) o de zumo de naranja (sin alcohol)
  • 25 gr. de hojas de albahaca
  • 16 palos de madera
  • Moldes para polos

Polo-de-sandía-2

Bate la sandía cortada en cubos y limpia de piel, el azúcar y el vodka (o el zumo de naranja) hasta que la mezcla esté suave. Añade la hierbabuena y bate bien. Vierte la mezcla en los moldes e inserta los palos de madera hasta el fondo. Deja en el congelador durante toda la noche y consúmelos al día siguiente.
Para sacar los polos fácilmente de los moldes, sumérgelos en agua caliente de 5 a 10 segundos y sirve inmediatamente.

GRANIZADO DE SANDÍA, LIMÓN Y MENTA

  • La otra media sandía grande en cubos
  • 80 ml. de zumo de limón fresco
  • 50 gr. de albahaca finamente picada y algunas hojas para decorar
  • 40 gr. de azúcar

Granizado de sandíaTritura la sandía sin pepitas en un procesador de alimentos en dos lotes. Cuela el puré con un colador o un chino ayudándote de una cucharada de madera. Descarta la pulpa demasiado sólida.

Añade el jugo de limón, la menta y el azúcar a la sandía en una cacerola de metal 23×22 cm. Remueve bien para que quede bien mezclado.

Coloca la mezcla en el congelador y ráspando cuidadosamente con un tenedor cada 20 a 30 minutos durante aproximadamente 2 1/2 horas o hasta que el granizado se asemeje a cristales gruesos.

Raspa una última vez y reparte en vasos parfait o cuencos. Cubre con una ramita de menta y sirve.



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4 de septiembre de 2014

Pitas de pollo y pesto de rúcula para la vuelta al cole

Pitas-de-pollo-con-pesto-de-rúcula01La vuelta al cole está a la vuelta de la esquina. Vaya redundancia quizás motivada por los machacones anuncios de la radio y la televisión recordándonos que dentro de unos días (yo hace un par de ellos) volvemos a ‘perder’ de vista a nuestros hijos de 9 a 17 horas durante una larga temporada.

Vuelta-al-coleY lo digo con el máximo cariño y desde la nostalgia de que, pese a todo, tendremos que esperar un año para que se repita, después de casi tres meses intensos de convivencia máxima, a la que, seamos sinceros, no estamos acostumbrados, por lo menos yo y sobre todo cuando no los tengo entretenidos…

Lo peor de que nos recuerden que vuelven al cole es la pasta que supone en ropa, libros, fascículos coleccionables, material escolar vario… Sea como fuere, toca apretarse el cinturón en estos primeros meses de gastos extras, así que aquí va una idea asequible y aparente para el desayuno, la comida o la merienda escolares: pita de pollo y rúcula.

PITAS DE POLLO Y PESTO DE RÚCULA

  • 2 pechugas de pollo
  • 2 pitas de trigo
  • 1/2 bote de mayonesa de 225 ml.
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 8 tomates cherry en cuartos
  • 225 gr. de rúcula
  • 110 gr. de pesto de rúcula

PARA EL PESTO DE RÚCULA

  • 450 gr. de rúcula
  • 1 diente de ajo pelado y cortado por la mitad
  • 125 ml. de aceite de oliva
  • 100 gr. de parmesano rallado
  • Sal y pimienta negra recién molida
  • Piñones (opcional)

Pitas-de-pollo-con-pesto-de-rúcula03Pon a asar o haz a la plancha las pechugas salpimentadas en una parrilla o en una sartén grill con el mínimo aceite. Reserva.

Luego vas a elaborar el pesto de rúcula, para lo que hay que triturar la hortaliza y el ajo hasta que queden finamente picados. Con la batidora en marcha, añade poco a poco el aceite hasta que todo esté bien integrado. Pasa a un tazón grande, y agrega el queso parmesano, la sal y la pimienta.

Si quieres que se parezca más a la receta tradicional italiana de hierbabuena, puedes triturar también unos piñones.

Pesto-de-rúcula

Precalienta el horno a 150º. Parte las pitas por la mitad y colócalas en una bandeja para hornear de 5 a 7 minutos.

En un bol grande mezcla la mayonesa, la ralladura de limón y el pesto de rúcula. Agrega el pollo cortado en cubitos y revuelve todo muy bien.

Para el montaje de los bocadillos, rellena cada mitad de pita con la mezcla de pollo y completa con los tomatitos y la rúcula.



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1 de septiembre de 2014

Sorbete de corazón de melón, melón, melón

Helado de melón

Hoy me he puesto a escuchar música intentando inspirarme para la receta de este blog y ha sido un clásico de la música cubana, ‘Corazón de melón‘, la que me ha dado la idea para la elaboración. Corazón, como el nombre de este pequeño espacio, de melón, esa deliciosa fruta veraniega que, ya sabéis, por la mañana oro, por la tarde plata y por la noche mata.

Rosemary-Clooney,-George-Clooney,-Hermanas-Benítez-y-CantinflasLa versión que escucho en en estos momentos de esta perla musical, compuesta en 1957 por los hermanos Rigual (su otro hit es ‘Cuando calienta el sol’), no es la que cantaban las  famosas Hermanas Benítez  en ‘Sube y baja’, aquella mítica peli de 1958 de Cantinflas en la que el actor intenta enamorar con la mirada a Tere Velázquez mientras suena el chachachá, sino la que interpretó Rosemary Clooney, tía de George Clooney (el actor trabajó con ella en sus inicios), al compás de la orquesta del cubano Dámaso Pérez Prado, el rey del mambo (‘Qué rico el mambo’ y ‘Mambo nº 5) y precursor del chachachá. 

Rosemary, casada con el cubano José Ferrer, tenía predilección por el swing y alcanzó la fama tras grabar un par de duetos con Frank Sinatra. Luego tuvo su propio show televisivo y participó en varias películas junto a Bing Crosby y Danny Kaye. Su mejor disco fue ‘Blue Rose’ bajo la batuta de Duke Ellington.

SORBETE DE MELÓN

  • 600 gr. en cubos de melón (o sandía)
  • 3 cucharadas de zumo de limón recién exprimido
  • 2 cucharadas de vodka
  • 250 gr. de azúcar glass

Coloca el melón en el tazón de un procesador de alimentos y bate hasta que quede suave. Añade el zumo de limón, el vodka y el azúcar y bate durante otros 30 segundos. Si lo vas a hacer en una heladera, mételo en la nevera durante una hora hasta que alcance los 4 grados y luego traspásalo al procesar de helado .

Cuando esté finalizado, pasa el helado a un recipiente hermético y mete en el congelador 3-4 horas antes de servir.

Si no tienes heladera, te dejo los pasos del método artesanal que ya os relaté en la receta de sandía de hace unos días.

1.- Mete la mezcla en un recipiente de acero inoxidable más ancho que alto. Si no dispones de él, vale uno de plástico, aunque la congelación tardará un poco más. Cubre el recipiente con su tapa o con papel film y déjalo en el congelador 1 hora.

Helado-de-melón02

2. Bate la mezcla cada 30-45 minutos durante 2 o 3 horas.

3. Transcurrido este tiempo, saca el recipiente del congelador y con unas varillas o una batidora eléctrica rompe los cristales de hielo que se hayan formado.

4. Vuelve a meter en el congelador y bate con las varillas cada 30 o 45 minutos durante las siguientes dos o tres horas. Este paso es muy importante para la cremosidad final del helado o sorbete. A la última batida incorporaremos una clara de huevo a punto de nieve.

5. Si quieres añadir tropezones o adornos en la superficie, éste es el momento: la mezcla comienza a estar congelada, aunque no no lo suficiente como para formar bolas, y se pueden añadir trozos de galletas o frutas, frutos secos, chips de chocolate..) incrustándolos en el helado removiendo bien con una espátula para que queden bien distribuidos.

6. Es el momento de pasar el helado a un tupper de plástico pegando a la superficie del helado el suficiente papel film como para cubrirla y evitar así que coja olores en el congelador. Tapa herméticamente y conserva hasta su consumo.



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Lo confieso: soy un marido infiel que acude a este blog para airear sus escarceos más íntimos. Mi amante se llama Cocina y mi mujer no sólo la conoce, ¡la adora! La base de esta idílica relación es el amor, el único ingrediente que no se compra. Con él os propongo compartir mi “Cocina con corazón”, que es como la vida misma: dulce, salada, amarga, ácida y… picante.